El juego de la ruleta fue creada por Blaise Pascal, un matemático que intentó crear una máquina de movimiento continuo y que terminó inventando lo que se conoce hoy como ruleta. No todos comparten esta teoría sino que sostienen que esto en realidad es una leyenda.
Durante el año 1720 ocurrió el primer giro de la ruleta que en combinación con la bola girando de forma horizontal en sentido contrario se lo usó como juego de azar. En el año 1739 se prohibió el juego en Inglaterra y los casinos de París lograron instalar el juego de la rueda de la ruleta en el año 1796 aproximadamente con elementos similares a los que conocemos hoy en día.
En el año 1842 Francois y Louis Blanc sumaron el cero a la rueda de la ruleta a fin de mejorar las posibilidades de la casa. Es así que en la rueda de madera hay 37 casillas que van a dividir todo el borde interno. En cada una de las casillas numeradas y los números van a ir desde el 0 al 36. El cero es de color verde y el resto de los números van a tener el color negro y el rojo de forma alternada. En esta rueda se arroja la bola que va a estar parando en una de las casillas señalando de esta manera un número. Esta rueda de madera se va a crear con una precisión a fin de evitar las fallas. En la mayor parte de los casos va a ser de madera y se necesitan controles de forma periódica a fin de no afectar la reputación del casino.
El fin del juego es hacer apuestas a cuál va a ser el número de la rueda en el cual la bola se detenga. A fin de poder apostar se tiene que poder tener de forma previa las fichas en la mesa o además en la caja del casino. En la mesa se puede hallar un cartel que le señala cuáles son las apuestas máximas y las mínimas que se puedan efectuar e la mesa de juego. Hay dos límites máximos que son por un lado uno para las apuestas internas y otro para las externas.
Cuando se hacen las apuestas efectivas sobre la mesa se puede poner las fichas o además brindarlas al crupier a quien tienen que señalarle cuáles son los números sobre los que se quiere hacer apuestas. Él será el que ponga las fichas aunque según cada casino puede variar. Las apuestas se hacen antes que el crupier diga “no va más” y esto pasa cuando la bola va disminuyendo la velocidad en la rueda ya que está cerca de caer en una de las casillas.
Utilizando el rastrillo el crupier va quitando las fichas perdedoras y va repartiendo las ganancias. Es de destacar que en la ruleta europea no hay doble cero por lo que aumentan las probabilidades de ganar.